La adolescencia

9 de octubre de 2022

En terapia familiar, los padres tienden a quejarse del alejamiento y la rebeldía de sus hijos; ellos dicen blanco y, los adolescentes dicen negro. El cambio de ropa, de peinado, el largor del cabello, el cuarto sucio y desordenado, las pataletas, el aislamiento, los pares negativos, el uso de drogas y alcohol, el bajo rendimiento escolar y las mentiras, son algunas de las situaciones que agobian a los progenitores. He notado que los padres sienten temor a que sus hijos “cojan malos caminos”.

A mi consideración, si la familia comprende, acepta y se adapta con facilidad a esta etapa, además de hacer un adecuado acompañamiento, tener normas claras, colocar límites y sancionar con respeto cuando de lugar, sin caer en malos tratos; el adolescente y la familia pasa este periodo sin mayores dificultades. Si no hay adecuadas pautas de crianza sí es para preocuparse porque el adolescente se siente solo y esto da lugar a que aparezcan conductas de riesgo como consumo de sustancias psicoactivas.

La etapa de la adolescencia para muchas familias genera crisis, inestabilidad, desorganización, desesperación. No obstante, esta es la mejor oportunidad que tiene el adolescente para definir su identidad sexual y conquistar cierto grado de autonomía, en lo emocional, mental y relacional.

El hecho de vivir una crisis evolutiva no implica que la familia sea disfuncional. Las crisis no son más que aquellos cambios o transformaciones que experimenta la familia en su curso de vida que posibilita la evolución individual y familiar. 

Yarledy Preciado

Terapeuta de pareja y familia

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